ENERGÍA-KAZAJSTÁN Proyecto nuclear despierta temores
Por
Marina Kozlova Asia Water Wire*
BALKHASH, Kazajstán, nov (IPS) - Autoridades y
habitantes de esta oriental ciudad kazaja están
cada vez más preocupados por un proyecto oficial
para la construcción de una central de energía atómica.
Esta nueva inquietud opacó, al menos por el
momento, otros temores que afligían a residentes
la zona, como la contaminación del lago de
Balkhash con metales pesados y sulfuros
procedentes de las operaciones de la asociación industrial Balkhashtsvetmet.
El gobierno de Kazajstán, uno de los mayores
productores de uranio, pretende construir una
planta de energía nuclear Balkhash como primer
paso para desarrollar esa industria en el país.
Pero autoridades y residentes de la ciudad se
oponen al proyecto, cuyo costo asciende a unos 2.000 millones de dólares.
"La ciudad no necesita energía. La cuestión
de la construcción de la planta se definió en el
ámbito nacional", dijo al Asia Water Wire el
alcalde de Balkhash, Kazhymurat Tokushev.
Para fines de este año, un equipo de trabajo
especial del gobierno deberá decidir si la planta
se construirá sobre el lago Balkhash o en otra
zona, según el director general del Centro
Nuclear Nacional de Kazajstán, Kairat Kadyrzhanov.
La decisión final dependerá de muchos
factores, como los sentimientos de los habitantes locales, remarcó.
El no gubernamental Movimiento para la
Reactivación de la Región de Balkhash, con sede
en esta ciudad, tiene la seguridad de que la
central nuclear se construirá donde hoy existe un
centro de energía termal, sin terminar, cerca del lago.
En 1997, el instituto de investigación y
diseño Atomenergoproject, con sede en la
occidental ciudad rusa de San Petersburgo, llevó
a cabo un estudio de viabilidad para la construcción de la planta.
La investigación se realizó gracias un
acuerdo entre la Compañía Nacional de Industria y
Energía Atómica de Kazajstán y el instituto ruso.
"A pesar de que fue construida inicialmente
para ser un centro de energía termal, se dijo que
al final se transformaría en una planta nuclear",
señaló Daut Shishov, subdirector del Movimiento
para la Reactivación de la Región de Balkhash.
Se prevé que esa instalación tenga tres
reactores tipo VVER-640, con una capacidad de
1.900 megavatios y un nuevo diseño con dispositivos mejorados de seguridad.
Pero como cualquier tecnología, su absoluta
seguridad no está garantizada, reconoció el
Ministerio de Energía Atómica de Rusia.
Shishov, uno de los pocos partidarios del
proyecto atómico de Balkhash señaló que el
desarrollo nuclear no se puede frenar.
Además, sostuvo la región podrá utilizar las
ganancias que genere la venta de energía para
cumplir con otras necesidades como la reproducción del esturión, remarcó.
Pero mientras Shishov afirma que se pueden
hallar formas para que la central sea segura, el
director del Movimiento, Kadylkhan Tokshymanov,
no lo considera así, y además advierte posibles casos de corrupción.
"Las plantas de energía nuclear pueden
construirse en países ricos, donde todo se hace
de acuerdo con proyectos, y la gente no roba", dijo Tokshymanov.
"Más de la mitad del dinero asignado para la
construcción (de centrales atómicas) en los
países pobres suele malversarse, lo que reduce la
seguridad" de las plantas, prosiguió.
Es más, "Kazajstán es una nación bastante pobre", apuntó.
Kazajstán y Rusia firmaron el mes pasado
acuerdos para crear tres empresas conjuntas de
energía nuclear, con la misma participación de capital autorizado.
Esas compañías extraerán uranio kazajo,
enriquecerán ese metal en la región rusa de
Irkutsk y desarrollarán proyectos vinculados con
centrales con reactores de pequeña y mediana capacidad.
"Hay una carencia de energía eléctrica en
áreas al sur del lago Balkhash", añadió
Tokshymanov, quien admitió que Rusia, que produce
y vende reactores nucleares, presionó al gobierno
kazajo para que aprobara el proyecto.
La planta usará agua del lago Balkhash, que
se verá resentido en sus niveles habituales. En
el foro ecológico internacional Balkhash 2000,
realizado en la sudoriental ciudad kazaja de
Almaty, ambientalistas advirtieron que la central
atómica podría provocar una grave contaminación del agua y aire de la zona.
"Estoy decididamente en contra de las plantas
nucleares, sobre todo en Kazajstán, que tiene
muchos recursos energéticos, incluyendo
abundantes reservas de petróleo, gas natural y
carbón", señaló el director del movimiento
ambientalista kazajo Tabigat y ex candidato presidencial, Mels Eleusizov.
"El país está además bien dotado con sol y
viento", que también son recursos energéticos, añadió.
"No permitiremos que construyan la planta en
Balkhash. Si es necesario, informaremos al país y
presionaremos al Estado para la realización de un referéndum", anunció..
* Escrito para el proyecto Asia Water Wire, una
serie de artículos sobre agua y desarrollo de la región Asia Pacífico de IPS.
(FIN/2006) Envíe sus comentarios al editor |