NACIONES UNIDAS El viejo desorden internacional
Por
Thalif Deen
NACIONES UNIDAS, 28 oct (IPS) - El Consejo de
Seguridad de la ONU, único cuerpo mundial con
facultades legales para declarar la guerra e
imponer sanciones económicas y militares, es cada
vez más desafiado por los países de la organización.
Sudán se niega a permitir que una fuerza de
paz propuesta por la ONU (Organización de las
Naciones Unidas), integrada por más de 20.000
efectivos, se establezca en su occidental región
de Darfur, a pesar de las resoluciones del Consejo al respecto.
Eritrea se negó a retirarse de una zona de
exclusión en la frontera con Etiopía. Corea del
Norte no ha detenido su programa de armas
nucleares pese a las sanciones. E Irán mantiene
el suyo de enriquecimiento de uranio, aun bajo
amenaza de un embargo económico y militar en su contra.
La semana pasada, la secretaria de Estado
(canciller) estadounidense Condoleezza Rice
también fracasó en sus presiones a Corea del Sur
para que cese el financiamiento de una zona
industrial y centro turístico en Corea del Norte,
que transgrede las sanciones económicas impuestas por la ONU a Pyongyang.
Un alto funcionario de la comunidad
internacional recordó que todos los países deben
jurar que cumplirán las resoluciones de la ONU al
integrarse al foro mundial. "Pero cuando sus
intereses son amenazados, ninguno tiene reparos
en desafiar la autoridad de la organización", se lamentó.
El desafío también puede ser una respuesta a
la dominación y la manipulación del Consejo de 15
integrantes por parte de sus cinco miembros
permanentes, con facultad de veto sobre sus
decisiones: Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, China y Rusia.
"No se trata sólo de un contragolpe contra
las tácticas militaristas de Estados Unidos para
presionar por sanciones, sino de una reacción al
doble discurso de Estados Unidos sobre la
aplicación de las resoluciones del Consejo",dijo
a IPS Stephen Zunes, profesor de Ciencias
Políticas de la Universidad de San Francisco.
Estados Unidos bloqueó la aplicación de la
Resolución 1.172 del Consejo de Seguridad, que
exige a India y Pakistán eliminar sus armas
nucleares y misiles balísticos. Pero luego firmó
un acuerdo de cooperación nuclear con India y
vendió bombarderos nucleares a Pakistán, recordó Zunes.
De modo similar, señaló, Estados Unidos
bloqueó la implementación de la resolución 487,
que exige a Israel disponer sus instalaciones
nucleares al escrutinio de la Agencia
Internacional de Energía Atómica (AIEA), y
continúa su cercana cooperación estratégica con ese país.
Norman Solomon, director ejecutivo del
Instituto para la Precisión Pública, centro
académico liberal con sede en Washington, dijo
que la credibilidad de la ONU depende en gran
medida de la credibilidad --y la adhesión al
derecho internacional-- de aquellos que ejercen control sobre el foro.
"Mientras el Consejo de Seguridad sea visto
como una herramienta de Washington en su búsqueda
de de un imperio moderno, la autoridad práctica
de la ONU caerá sobre esa base", dijo Solomon a IPS.
La ONU está impotente por partida doble. Su
incapacidad para impedir la invasión de Estados
Unidos a Iraq --y su aval retroactivo a la
operación en el Consejo, que aprobó la ocupación
de ese país-- dieron la impresión de que la Casa
Blanca puede hacer caso omiso de la ONU o inclinarla según su voluntad.
"Pero los límites al poder de Estados Unidos
se aclaran, siempre que la mayor fuerza militar
del planeta" se concentre en pocos focos de
conflicto, dijo Solomon, autor de "War Made Easy:
How Presidents and Pundits Keep Spinning Us to
Death" ("La guerra hecha fácil: Cómo los
presidentes y expertos siguen llevándonos a la muerte").
"En efecto, la ONU ha llegado a ser vista
como la herramienta de una superpotencia incapaz
de dominar el mundo, como se esforzó por hacerlo
durante los primeros seis años del siglo XXI", agregó.
El mes pasado, ante la Asamblea General de la
ONU, el presidente iraní Mahmoud Ahamadinejad
desafió públicamente a los poderes de los "cinco
grandes" del Consejo, específicamente Estados Unidos y Gran Bretaña.
"Si los gobiernos de Estados Unidos y Gran
Bretaña, que son miembros permanentes del Consejo
de Seguridad, cometen agresiones, ocupaciones y
violaciones del derecho internacional, ¿cuál de
los órganos de la ONU puede hacerlos responsables?", preguntó Ahmadinejad.
"¿Puede un Consejo en el que son miembros
privilegiados hacer frente a sus violaciones?
¿Acaso esto ha ocurrido antes?", agregó.
Paradójicamente, también a China, uno de los
cinco miembros permanentes, le llegó el turno de
expresar sus reservas en torno de la resolución
del Consejo sobre Corea del Norte aprobada la semana pasada.
La resolución, adoptada por unanimidad por
los 15 miembros del Consejo, autoriza a los 192
países integrantes de la ONU a inspeccionar
cargamentos que ingresen y salgan de Corea del Norte.
La intención principal es facilitar la
detección de la transferencia de armas de
destrucción masiva de otros países al régimen
norcoreano. Aunque la implementación de la
resolución es obligatoria, China, que habilitó su
aprobación, expresó públicamente su discrepancia.
El embajador chino Wang Guangya advirtió que
las inspecciones propuestas podrían crear "un
conflicto con serias implicaciones para la región".
Apenas la resolución fue aprobada, Wang dijo
a sus pares que "las sanciones no son el fin en
sí mismas". Agregó que Beijing, que concentra
casi 40 por ciento del comercio exterior de
Pyongyang, no aprobó la práctica de inspeccionar
los cargamentos hacia y de Corea del Norte, y
también manifestó sus reservas sobre
disposiciones de la resolución relacionadas con esto.
"Dada la violación por parte de Estados
Unidos y Gran Bretaña de la Carta de ONU que
implicó la invasión de Iraq, no tengo dudas de
que otros estados se sentirán libres de desdeñar
las resoluciones del Consejo de Seguridad. ¿Y
quién los puede culpar?", dijo a IPS Denis
Halliday, ex secretario general adjunto de la ONU
que presidió el programa humanitario Petróleo Por Alimentos en Iraq.
Los mismos "cinco grandes" estafaron al
Consejo al habilitar antes de la invasión ventas
de petróleo y contratos por encima de los niveles
autorizados por las sanciones establecidas contra Iraq, recordó Halliday.
"Hasta que los cinco miembros permanentes no
respeten las leyes internacionales y terminen con
los dobles discursos (como 'Israel puede tener
armas nucleares pero Irán no'), la eficacia de la
ONU continuará siendo una preocupación legítima", agregó.
Israel ha desafiado de modo consistente al
Consejo de Seguridad al rehusarse a aceptar o al
violar unas 40 resoluciones, principalmente
porque cuenta con el férreo apoyo de Estados Unidos.
Zunes indicó que muchas resoluciones del
Consejo se relacionados con el derecho
humanitario internacional son violadas por
aliados de Estados Unidos como Israel, Turquía y
Marruecos, y Washington ha amenazado con el veto
para bloquear su implementación.
Entre ellas figuran las resoluciones 446,
452, 465 y 471, que exigen a Israel retirarse de
sus asentamientos en los territorios ocupados,
incluido Jerusalén oriental. También la
resolución 497, que estipula que Israel rescinda
de la anexión de las alturas del Golán. Y las
resoluciones 252, 267, 298, 476 y 478, según las
cuales Israel debe rescindir también la anexión de Jerusalén oriental.
De modo similar, con el apoyo de Francia,
Estados Unidos también bloqueó resoluciones de
los años 70 vinculadas con la ocupación --que aún
continúa-- del Sáhara Occidental por parte de Marruecos.
Esas resoluciones exigían la retirada
incondicional de las fuerzas marroquíes y, más
recientemente, la convocatoria de un referéndum
supervisado internacionalmente sobre el destino de ese territorio.
(FIN/2006) Envíe sus comentarios al editor |