CHILE Mapuches en busca de la autonomía Por Daniela EstradaSANTIAGO, feb (IPS) - En el curso de este año se
constituirá el primer partido político mapuche,
con el fin de avanzar hacia la autonomía
territorial y el autogobierno del pueblo indígena
más numeroso de Chile, aunque el camino se ve sinuoso.
"Deseamos formar un partido político para
ganar elecciones y gobernar en el Wallmapu (país
mapuche) y de esta forma mejorar las condiciones
de vida y elevar la dignidad de nuestro pueblo",
dijo a IPS Pedro Gustavo Quilaqueo, "wiritufe"
del "Wallmapuwen", secretario político del partido actualmente en formación.
Wallmapuwen, que significa "compatriotas del
país mapuche", pretende constituirse legalmente
durante el segundo semestre de este año, para
presentarse a las elecciones municipales (alcaldes y concejales) de 2008.
El partido es definido por sus dirigentes
como autonomista, regionalista, demócrata,
progresista, laico y pluralista, que "enfrentará
la contienda política por medios pacíficos".
Detrás del proyecto se encuentran 25
ciudadanos de origen mapuche y un número
creciente de simpatizantes, explica Quilaqueo,
quien junto a Pedro Mariman, historiador del
Centro de Estudios y Documentación Mapuche
Liwen, y Claudio Curihuentru conforman el comité político.
"Se trata de personas con orígenes y
formaciones diversas, la mayor parte de ellos con
estudios universitarios, residencia en el
Wallmapu y experiencia en la lucha y en el
trabajo social, a través de la participación en
organizaciones e instituciones mapuche", explicó Quilaqueo.
Según los indígenas, el Wallmapu comprende la
novena región de la Araucanía, donde 23,5 por
ciento de población pertenece a esta etnia, y
comunas adyacentes de la octava región del
Bío-Bío y la décima región de Los Lagos, de 400 a
800 kilómetros al sur de la capital.
El grupo pretende "reconstituir el país
mapuche bajo la forma de una entidad
político-administrativa, regida por un estatuto
de autonomía territorial que consagre los derechos de
su población originaria e incorpore al mapuzugun como lengua oficial".
Entre sus propósitos está que el Wallmapu sea
gobernado por "un ejecutivo y un parlamento
autonómicos electos por el conjunto de la
población regional bajo un sistema electoral
proporcional de circunscripción única".
Es un modelo que existe en numerosos estados
plurinacionales con profunda tradición
democrática o en estados federales, afirma Quilaqueo.
"Necesitamos un partido político para
discutir e impulsar las reformas necesarias en el
largo camino hacia la autonomía territorial y la
resolución de los problemas sociales que enfrenta
la población regional", planteó el dirigente.
Esto implica debatir asuntos como
"descentralización del país, democratización de
los gobiernos regionales, atribuciones de los
municipios, inversión regional, política
tributaria, reformas electorales e
institucionales, que doten al Wallmapu de la
posibilidad creciente de autogobernarse".
"Me parece muy bien que la gente quiera
organizarse y participar legítimamente de la vida
democrática del país, más aún cuando el móvil es
proyectar los temas que preocupan a un grupo
indígena", dijo a IPS el senador Carlos Cantero,
del opositor partido Renovación Nacional, de derecha liberal.
En cuanto a la autonomía, Cantero señala que
es un tema nuevo, que no se ha tratado en el
parlamento, pero que "no vislumbra razón por la
cual la etnia mapuche debería obtenerla", opinión
compartida por el diputado del oficialista
Partido Por la Democracia, Antonio Leal.
"Nosotros somos partidarios del
reconocimiento constitucional de los pueblos
indígenas y de todas sus reivindicaciones, entre
las que se encuentra la entrega de tierras, pero
no estamos de acuerdo con la autonomía de ningún
sector del país, porque el Estado y la nación son
unitarios", dijo a IPS el parlamentario.
Para Leal, en todo caso, es necesario esperar
que el grupo se constituya formalmente, porque
antes hubo iniciativas similares que terminaron en fracaso.
Los dirigentes del Wallmapuwen reconocen que
la fundación de un partido político es una
antigua aspiración del pueblo mapuche, que data
de 1934, pero la real adhesión de la población
indígena sólo podrá ser comprobada en las contiendas electorales.
De hecho, en la fundación del Wallmapuwen no
participa el dirigente Aucán Huilcamán, portavoz
del Consejo de Todas las Tierras, una de las
principales organizaciones mapuches, que el año
pasado vio frustrado su intento de postularse a
la Presidencia del país por formalismos legales.
"Existe un amplio consenso entre los grupos
mapuches respecto del derecho al autogobierno
como entre los chilenos respecto de la
descentralización, y por lo mismo creemos que el
partido no navegará en aguas extrañas", afirmó Quilaqueo.
A juicio del dirigente, el rechazo a esta
petición mapuche "proviene de políticos y
nacionalistas chilenos, generalmente
conservadores, hiper centralistas y en algunos
casos, sospechosamente racistas".
Por el contrario, la causa mapuche, entendida
como el conjunto de demandas políticas, sociales,
culturales o lingüísticas, sigue teniendo una
amplia acogida en la población nacional.
Leal, en cambio, cree que la autonomía
territorial de esta etnia no es compartida por
todo el mundo indígena, y menos aún por el resto del país.
Quilaqueo reconoce que dentro del pueblo
mapuche "existe diversidad de opiniones, de
métodos, de liderazgos, lo que también sucede
entre los chilenos, ya que no existe un solo
partido político, ni una sola organización
social, ni un solo credo. Existe diversidad y pluralismo".
"La autonomía, como propuesta de regulación
de la convivencia plurinacional, como política de
democratización y descentralización profunda, y
como acto de justicia y reparación, no va en
contra de los intereses de Chile. Es un mensaje
que debemos esforzarnos en hacer comprender", arguyó el dirigente mapuche.
Wallmapuwen, que pretende convertirse en el
partido político número 12 del país, está abierto
a la participación de cualquier ciudadano que
comparta el proyecto político indígena.
Si bien Quilaqueo afirma que el incipiente
partido no tiene referencias internacionales, ha
establecido relaciones con la Izquierda
Republicana de Cataluña, y cuenta con apoyo del
periodista y dirigente de ese partido, Daniel
Condeminas, si bien no recibe recursos financieros del extranjero, asegura.
Según el censo de 2002, casi 700.000 personas,
4,6 por ciento de la población chilena,
pertenecen a diversas etnias, entre las que se
destaca la mapuche, que constituye 87,3 por ciento de esas minorías.
En los comicios municipales de diciembre de
2002 fueron elegidos 17 alcaldes indígenas en un total de 345 municipios.
Guillermo Tripailaf Manquelafquen, del
Partido Comunista (PC), fue el único mapuche que
aspiró a la candidatura de senador por la región
de Los Lagos en los comicios del 11 de diciembre, si bien no resultó electo.
Igual suerte corrieron los otros seis
candidatos indígenas a diputados, un
independiente y los demás representantes del
pacto de izquierda Juntos Podemos Más, de
comunistas y humanistas, y de la coalición
gobernante de centroizquierda Concertación de Partidos por la Democracia.
(FIN/2006) Envíe sus comentarios al editor |