ELECCIONES-VENEZUELA Retiro opositor abre laberinto político Por Humberto MárquezCARACAS, 2 dic (IPS) - El boicot de la mayor parte
de la oposición a las elecciones parlamentarias
de este domingo en Venezuela pone la lucha
política en un laberinto, en cuyos tramos
iniciales los contrincantes se moverán absolutamente a tientas.
La unicameral Asamblea Nacional de 167
escaños quedará casi toda en manos del
oficialismo, que incluso podría capturar todos
los asientos, según las consultas de opinión de
voto. La correlación de fuerzas actuales es de 89
bancas para los seguidores del gobierno de Hugo
Chávez y 79 para los partidos opositores.
La Asamblea, "además de unicameral será
monocolor, pero sobre la base de una abstención
muy elevada, lo que implica una baja
representación y señales de una democracia
enferma", señaló a IPS José Vicente Carrasquero,
profesor de postgrado en Ciencias Políticas en la Universidad Simón Bolívar.
Es que las consultas de Datanálisis,
Hinterlaces y Consultores 21 ubican la abstención
en más de 70 por ciento de los 14,5 millones de
habilitados para sufragar, casi igual indicador
de los comicios regionales del 9 de agosto, donde
el chavismo ganó 80 por ciento de los cargos en
disputa, y 11 puntos porcentuales más que en el
referendo de 2004 sobre el mandato de Chávez, que
éste ganó con 59 por ciento de votos.
Para la politóloga Maryclen Stelling, "el
retiro de los partidos políticos (opositores)
puede ser un verdadero suicidio, porque pierden
su esencia y objetivos al renunciar a competir
por el poder", en tanto que la Asamblea "se
teñirá completamente de rojo (color distintivo
del chavismo) y eso no es bueno para la democracia".
Cuando faltaban cuatro días para las
elecciones, los partidos de oposición, el
socialdemócrata Acción Democrática (AD), el
socialcristiano Copei y los derechistas Proyecto
Venezuela y Primero Justicia, decidieron
retirarse del proceso y deshicieron la alianza
que unificaba sus candidaturas junto a las de partidos menores.
El alegato para tomar esa decisión drástica
fue su desacuerdo con normas y mecanismos de
votación y el deseo de sintonizarse con buena
parte de la opinión opositora, reacia a sufragar, según se explicó.
"Asistimos a un desmoronamiento de los
partidos de oposición, donde reina la
incertidumbre después de esta especie de carrera
desordenada hacia ninguna parte", dijo a IPS
Leopoldo Puchi, secretario general del
centroizquierdista Movimiento al Socialismo
(MAS), que participará en los comicios
"La oposición no tiene una estrategia ni
siquiera para el cortísimo plazo, de lo que hará
el lunes o la semana próxima, por ejemplo, y
tampoco el oficialismo da buenas señales, con sus
respuestas destempladas y su negativa a buscar
soluciones políticas a esta crisis política", agregó.
El MAS no se retiró del proceso electoral y
sufre el desmantelamiento de la alianza, lo cual
hizo que quedara con pocos nombres compitiendo
por escaños en algunas regiones del país.
Andrés Velásquez, líder del grupo
izquierdista Causa Radical y quien se mantiene
como candidato por el sudoriental estado de
Bolívar, deploró que las principales fuerzas de
oposición se retirasen, pues "no entiendo cómo
podemos dejarle el terreno libre a Chávez". "Es
un gran error entregarle el testimonio
democrático y la fuerza del voto", sostuvo.
El ex líder socialista Teodoro Petkoff,
posible rival de Chávez cuando dentro de un año
se elija presidente, estimó que "ni la imagen
nacional ni la internacional del gobierno se
refuerzan con una Asamblea avasallada, a la soviética o a la cubana".
En el bando oficialista, el vicepresidente
José Vicente Rangel lamentó el retiro de partidos
opositores de la contienda, la que a su juicio
"no es una decisión autónoma, sino teledirigida desde Washington".
Tanto el gobierno como la democracia, dijo
Rangel, "necesitan una oposición seria,
responsable, apegada a las reglas del juego".
"Una de las grandes tareas que tiene
planteado el pueblo venezolano es recomponer la
oposición, y el 4 de diciembre puede ser el punto
de partida para el renacer de partidos políticos
distintos a estos que defraudan a la democracia", insistió Rangel.
Henry Ramos, secretario general de AD, dijo
este viernes, durante un acto de retiro de sus
candidatos, que no les "importa lo que diga el
gobierno". "Por supuesto, estamos calculando los
riesgos de nuestra decisión y quizá surjan otras
fuerzas o dirigentes, o el gobierno construirá
una oposición a su medida", apuntó.
Días atrás, Ramos justificó el retiro de AD
de la contienda, pues "existen otras formas de
lucha legales y democráticas, no necesariamente
parlamentarias", que no especificó.
Las grandes marchas callejeras de la
oposición que se registraron entre 2002 y 2004
desaparecieron prácticamente desde el referendo
sobre el mandato presidencial de Chávez, que ganó
el presidente en agosto de 2004, y la oposición
casi se redujo al uso del parlamento y de los
medios de comunicación privados como tribunas.
El Estado venezolano, según la Constitución
de 1999, tiene cinco poderes: Legislativo,
Ejecutivo, Judicial, Electoral y Ciudadano, éste
último integrado por el Fiscal General, el Contralor y el Defensor del Pueblo.
Chávez cubre con su gente todos los puestos
del Poder Ejecutivo, tanto nacional como en las
gobernaciones regionales y alcaldías, la cúpula
del Poder Judicial, cuatro de cinco cargos en el
Poder Electoral, la mayoría del parlamento y los
magistrados del Poder Ciudadano.
Ese poderío se ha sustentado en victorias con
entre 55 y 70 por ciento de los sufragios válidos
en los nueve comicios realizados desde las
primeras elecciones en las que participó Chávez, en 1998.
Pero ahora se presenta "una elección que no
se parece a ninguna otra de Venezuela", recordó
el analista político Eleazar Díaz Rangel, y la
previsible victoria por "forfait" (no
presentación) del contrario abre las puertas a
una desconocida y laberíntica fase del
enfrentamiento político que se sostiene en Venezuela.
(FIN/2005) Envíe sus comentarios al editor |