Barack
Obama, senador demócrata, negro y progresista, será
el presidente de Estados Unidos desde el 20 de enero próximo.
Gozará de la legitimidad que le brinda un amplio respaldo
popular, expresado en las urnas, y de una gran mayoría
en el Congreso legislativo. Pero eso no le bastará
para sortear con éxito las arduas tareas que tiene
por delante, entre ellas remontar la crisis económica,
reconstruir los lazos de su país con la comunidad internacional,
ajados por años de unilateralismo, pacificar Medio
Oriente y Asia central y restablecer el imperio de los derechos
humanos. Lea más en IPS Noticias. |